Recital en el Kabaret Obert

05-jul-2009

El último viernes de cada mes, los colegas de la P.A.P.A. (asociación de Performers, Artistas y Poetas Asociados) organizan un recital en su sede social, el Kabaret Obert.
El viernes día 22 de junio acudimos un buen número de aficionados al local a escuchar y recitar.
Hubo poesía clásica, polipoesía, performances, acciones poéticas, monológos... de todo un poco. Un auténtico cajón de sastre alrededor del concepto más puro (y por ende, menos ortodoxo) de la poesía.
Yo recité mis poemas "La estrella", "Siempre hablé del alma desde el alma", "Todo empezó al finar el día" y "Recuerdos".
Bajo estas líneas incluyo unas imágenes del local y de una acción poética a cargo del performer Joan Casellas, un vídeo con mi participación en el acto y un video de Remo di Filippo recitando el poema "Cabeza de chorlito" de Allen Ginsberg (impresionante Remo).
Si lo prefieres, puedes leer los poemas pulsando sobre cada uno de los títulos.






Vídeos de poemas recitados

18-may-2009

Pongo unos enlaces a vídeos en los que salgo recitando poemas en el bar 2do. Acto de Barcelona. Agradecimientos a mi amigo el poeta Ramón Pereira que los grabó y subió a Youtube. Y si seguís este enlace podréis ver y escuchar a otros poetas.

-Ocurrió que
-Más allá de la nieve y de la niebla
-En un instante
-Silencios
-Cuando tomas entre tus labios mi polla

Fotografías del recital poético en el bar 2do. Acto de Barcelona

Fotografías del recital poético en el bar 2do. Acto de Barcelona de los días 29 de abril y 13 de mayo.





Cuando tomas entre tus labios mi polla

17-may-2009

(poema inédito)
(tienes un vídeo con el poema recitado un poco más abajo)

Cuando tomas entre tus labios mi polla
―cuando chupas, besas y lames
con fruición todo su talle
hasta que el cálido esperma
se derrama por tu boca―
buscando mi placer y mi deseo,
sé muy bien que no lo haces por eso.
Porque buscas mi placer y mi deseo
por sentirte placentera y deseosa,
la mujer, de nuevo,
(robada a tu falsa memoria)
sensual de tus recuerdos.
Y yo lo sé, pero me callo,
porque aunque me moleste el precio,
te noto temblar entre mis piernas
con cada temblor de mi cuerpo.

Más poesía en el Bar 2º Acto

14-may-2009

Pues nada, que este miércoles pasado (como cada miércoles) hubo recital de poesía de micro abierto en este discreto (en más de un sentido) bar del centro de Barcelona. Varios poetas recitamos poemas propios y ajenos. En mi caso, recité los poemas Autobiografía - Que lástima, de León Felipe y Un soneto me manda hacer Violante, de Lópe de Vega y tres poemas propios: En un instante, Silencios y Cuando tomas entre tus labios mi polla.
Hace dos miércoles recité mis poemas Ocurrió que, Más allá de la nieve y de la niebla y Recuerdo cuando de niño.
Si os gusta escuchar o recitar poesía no dudéis en pasaros cualquier miércoles por el Bar 2º Acto, en la calle d'en Roca, nº18 de Barcelona (en pleno corazón de las Ramblas).

Flagelo virtual

01-may-2009

Recital poético en el bar 2do. Acto de Barcelona

28-abr-2009

Mañana miércoles día 29 de abril estaré a partir de las 20:00 horas en el Bar 2do. Acto de la calle Roca nº 18 de Barcelona (pegadito a las Ramblas, a la altura del Teatre Grec).
El motivo es un recital poético de micro abierto (cualquiera puede recitar) que ha organizado mi amigo el poeta Ramón Pereira y que dará comienzo a las 21:00 horas.
A ver si supero el miedo escénico, que Ramón no me permitirá irme sin recitar. :)
Si os apetece escuchar o recitar poesía, seréis bienvenidos.

El grabado

17-abr-2009

(microrrelato inédito)

Con la llave de nuestro piso, grabé tu nombre y el mío dentro de un corazón.
Como ya estabas muerta, casi no sangraste.

Ocurrió que

05-abr-2009

(poesía inédita)
(tienes un vídeo con el poema recitado un poco más abajo)

Ocurrió que, aquella noche,
las manos que la tocaron
no fueron las manos que ella amaba;
ni los labios que exploraron su entrepierna
los que besaba a diario.
Porque ocurrió que esa noche solitaria
su deseo fue marea alta,
su razón un dique roto
incapaz de contener el ansia,
y su piel un altavoz
de esponja para la pasión.
Al alba,
cuando ya no quedaron las manos
ni los labios ajenos,
y la razón reparó el dique
una vez bajó la marea,
todo pareció un sueño,
una quimera,
y la memoria aprovechó el momento
para enterrar ese efímero recuerdo
en la fosa común que ella oculta
en la parte de atrás de su cerebro.
Al anochecer,
cuando ella besó a su amado
con una sonrisa y un te he echado de menos
el eco del beso resonó en la fosa
como un sarcasmo,
y los fantasmas se revolvieron inquietos.

"La marca del lobo". De la literatura, al cómic y la radio

04-abr-2009

Hay textos que parecen tener vida propia y se abren paso a codazos para sobrevivir a sus propias palabras y saltar a otros medios.
"La marca del lobo" es un relato que escribí hace ya bastantes años y que alojé en el webzine "Los manuscritos perdidos", que por aquella época ocupaba mi tiempo de ocio. Cuenta la historia de un aventurero norteño que decide viajar al sur en busca de las batallas que enfrentan a los reinos más civilizados. En su camino, durante el paso de unas montañas, deberá enfrentarse a una temible manada de lobos y al lobizón que la comanda.
En su momento ya comenté su inclusión en el webzine "Relatos Salvajes" de Action Tales pero ahora quiero comentar su adaptación al cómic con el dibujante Javier Lara "Txeki" (de momento en proyecto; podéis ver los primeros diseños y páginas en su antiguo blog) y que en julio del 2003, los amigos de Erebos, teatro de los antiguos decidieron versionarlo para dramatizarlo en su programa de radio Volver a la magia (Declarado de Interes Cultural- "Mejor Programa de FM Cultural Literario", Premios Faro de Oro 2008, Guemes 2007, Gaviota Federal 2008/2006). Gracias a Deborah y a McKland que me han facilitado una copia del programa, ahora se puede escuchar el corte con la versión que hicieron del relato.


Si no lo oyes bien, pulsa aquí para descargar el mp3.

Silencios

20-mar-2009

(del poemario inédito "Estertores")
(tienes un vídeo con el poema recitado un poco más abajo)

Huelga la voz esta noche
que acallamos las mentiras
con flujo, sudor y semen
como amarga letanía.
Labios hueros de pasión
sojuzgan nuestros lamentos,
aherrojando las palabras
para nutrir el silencio.
Las miradas son secretos,
los sexos sombras de sueños,
tálamos de frustraciones
que llegaron con el tiempo.
Acabo y miro hacia el techo,
mi pene mengua humillado...
quizás así nos sintamos
cuando por fin nos miremos.

El zote y el sabio

14-mar-2009

(del poemario inédito 'Con bala')

Hablando un sabio y un zote
el zote preguntó al sabio:
Díme, sabio ¿yo soy zote?
Y el sabio respondió al zote:
Soy yo el zote, amigo sabio.
Le replicó el zote al sabio:
Tú eres sabio, amigo sabio,
que un sabio se sabe sabio
mas se dice sabio o zote
pues le da igual zote o sabio.
Y un zote no se ve zote
y se ve sabio el más zote
pues dicen los zotes zotes
que los sabios se ven sabios.
Y le añadió el zote al sabio:
¿Soy un zote, amigo sabio,
si te sé sabio y no zote?
Y respondió el sabio al zote:
Poco zote y algo sabio.
Y así fueron sabio y zote
hablando de zotes sabios
hablando de sabios zotes,
y también de zotes zotes,
y también de sabios sabios.

.......................................
Zote sabio, zote sabio,
este zote, sabio sabio.

Panem et circenses

12-mar-2009

(microrrelato inédito)

Contemplo ajeno el espectáculo: el presentador vocea, el hincha grita ¡Gol! y los tendidos se llenan de olés.
En Roma,
...............al menos,
..............................daban pan.

El contenedor

03-mar-2009

(del poemario inédito "Presagios de viaje y Otras muertes")

Cuando tu continente perdió su contenido
fue un simple objeto de decoración.

A ver qué día recuperas el alma;
o al menos, el corazón.

Acerca del despertar de Idea

08-feb-2009

(reflexión)

Idea siempre duerme desnuda sobre las sábanas. Y al despertar nunca se reconoce, porque siempre es nueva.
Se levanta entonces de la cama y se observa en el espejo del armario; y tras conocer su naturaleza decide el carácter con el cual va a mostrase a los demás: si descarada, sensual, nostálgica, divertida, transgresora, sarcástica, trágica, violenta, vulgar, sensible...
Luego abre el armario y escoge el vestuario con el que piensa vestir su naturaleza y su carácter.
Pasa una percha y piensa ¿De relato? No, hoy no doy para tanto. ¿De sentencia? No me siento tan segura. ¿De soneto? Hoy no estoy para reglas. ¿De microrrelato? Hoy no me siento tan concisa. ¿De haiku? No, demasiado breve. Y así hasta que quizás llega a la percha de Guión de Cómic y se dice: Sí, hoy me apetece acabar convertida en historieta.
Y ya vestida va al lavabo y se maquilla de acuerdo a su vestimenta, aunque a veces le gusta experimentar y probar con cosas más propias de otras vestimentas.
Luego regresa a la habitación y vuelve a observarse en el espejo del armario, y si cree haber acertado con la forma más adecuada de mostrar su naturaleza, sin duda saldrá a la calle satisfecha.
Porque sabe que sólo puede mostrar su naturaleza a través de su carácter, su vestimenta y su maquillaje y que nadie la comprenderá si no acierta en su elección.

Fuga de letras

(microrrelato inédito)

Escribo, no importa el qué (eso no es relevante). Poco a poco noto un desapego de las palabras... no, un desapego de las letras hacia el texto.
Lo presiento en las yemas de mis dedos al pulsar las teclas, como si las letras me hablasen mediante vibraciones. Algunas vocales desaparecen. Son las oes. Las OES. Las “oes”. Es curioso, si “entrecomillo” las palabras en que aparecen ya no se “borran”. Es como si las comillas les diesen un valor metafórico, y al cambiar el significado de la palabra ya no importase su ausencia. Hago otra prueba: canzión. Interesante. Si escribo mal la palabra tampoco desaparecen. Supongo que da igual su presencia porque no depende ya de ellas hacer comprensible la palabra, su significado. Pero no puedo entretenerme a entrecomillar todas las palabras que contienen la letra o, la letra “o”, ni a escribirlas mal a propósito. No me cundiría. Ya las añadiré a mano cuando imprima el documento.
Pero al poco hacen lo mismo las emes. Las “emes”. ¡Mierda! Aprieto fuerte las teclas, por si acaso es un problema mecánico.
Sea lo que sea, presiento que van a empezaroa fallarme las aes. Las “aes”. Mejor escribo a mano, “a mano”, “a” “mano”.

Salvando el pellejo

(microrrelato inédito)

El hombre del revólver apuntó a la muchacha.
―No, por favor ―le suplicó ella―. Escúchame.
―Lo siento, pero ya es tarde.
Sonaron dos disparos y la chica cayó muerta.
El hombre se la quedó mirando, absorto, mientras los demás aguantábamos la respiración con el corazón en un puño.
Al final, no pude soportar la tensión y grité:
―¡Asesino, no eres más que un asesino!
Una mujer que estaba a mi lado me recriminó.
―Cállese, maldita sea. ¿Está loco?
―No me das miedo ¿oyes? ―continué, fuera de mí―. Todos lo hemos visto, irás a la cárcel.
La mujer a mi lado me miró nerviosa.
El hombre del revólver se giró hacia mí y palidecí.
―Y ahora morirás tú –dijo mientras me apuntaba.
Sabía que mi muerte estaba cerca si no hacía algo para evitarlo, así que me dirigí hacia él ciego de ira con la esperanza de desarmarlo, pero me golpeé contra la butaca de delante y caí al suelo entre las dos hileras de asientos.
Me quedé allí quieto mientras escuchaba los disparos del revólver sobre mi cabeza.
Los de seguridad me echaron del cine mientras yo sonreía satisfecho. Al fin y al cabo, había logrado salvar el pellejo.

Desengaño

(microrrelato inédito)

Felicidad siempre estuvo a mi lado, alimentando mi alma con aquel placebo suyo tan delicioso. Como una buena amiga siempre solícita, que sin embargo ahora veo como a una puta barata.
Amor se mantenía oculto a mi mirada, pero sabía que estaba allí. Podía notar sus masajes en mi cerebro y su electricidad corriendo por mi piel y mi corazón, que se alteraba con arritmias placenteras. Le creía un buen amigo, al muy cabrón.
Y es que un día vi a Felicidad y a Amor juntos aceptando un sobre que Traición les daba bajo mano de parte de mi amado, que se mantenía unos pasos apartado de la escena.
No sé qué me dio más rabia, si su hipocresía o su cobardía.
El caso es que disparé a bocajarro sobre todos menos sobre Traición, que al fin y al cabo era un mandado y nunca me engañó.
Mi amado murió, motivo por el cual estoy ahora mismo en la cárcel.
Felicidad y Amor no murieron. No pueden.
Pero mejor, porque ahora agonizan hasta que me pudra en el rincón más recóndito y oscuro de mi alma en tinieblas.

El mapa

(microrrelato inédito)

El general se inclinó sobre el mapa, visiblemente contrariado.
―No sé cómo podremos llegar a tiempo al Cuartel General. Es más complicado de lo que me pensaba.
A su lado, el capitán asintió en silencio, respaldando con el gesto su comentario.
El general señaló un punto y dijo:
―¿Y si vamos de Sol a Cuatro Caminos pasando por Tribunal, hacemos trasbordo a la línea 6 y…
―Perdone, mi general ―le interrumpió el capitán―, pero creo que iríamos mejor de Sol hasta Moncloa por la línea 3 y después… No, eso tampoco.
―Maldita sea, capitán, que complicado es esto del metro.
―Y que lo diga, mi general, mejor vamos en taxi.

En directo

(microrrelato inédito)

La presentadora del reality show estaba visiblemente excitada.
Por fin la policía había dado con el paradero del asesino metódico y el programa tenía un equipo de reporteros con la Unidad de Asalto.
Pude ver en directo cómo aquellos policías armados hasta los dientes entraban en un edificio y subían sus escaleras con gran sigilo.
Al llegar a un rellano, se colocaron estratégicamente y tras intercambiarse algunas señas en el más absoluto silencio, uno de ellos se acercó a una puerta y pulsó el timbre.
Cuando sonó, amartillé la pistola y me parapeté tras el sofá.

A contrarreloj II

En Abril del 2008 apareció publicado el libro "A contrarreloj II" de la Editorial Hipálage, que contiene una selección de microrrelatos presentados al II Premio Nacional de Microrrelatos.
Aparezco en dicha antología con un microrrelato titulado Corporativismo, que puedes leer aquí.

La idea, el alma del microtexto

25-ene-2009

(reflexión)

Los textos breves comprimen la idea o, mejor aún, la desnudan hasta despojarla de todo lo superfluo.
La idea queda entonces aparentemente vulnerable ante los ojos del lector, ya que no puede esconderse; aparentemente vulnerable porque a veces, la muy pícara, decide ponerse un poco de carmín y guiñarnos un ojo, o nos confunde con su actitud o sus palabras, o nos sorprende con su descaro, con su sonrisa, con su elegancia, su ironía o con su sofisticación para que desviemos la mirada de su cuerpo desnudo o, más sugerente aún, para que (la) evoquemos en vez de observarla.
Porque la idea, desnuda, es un arma de doble filo.
De doble filo porque su desnudez nos la muestra tal cual es, con su brutal sinceridad; de doble filo porque esa desnudez puede ser una herramienta para el engaño.
En el primer caso, cuando a la idea se la desnuda y se la expone tal cual es ante el lector, ésta debe refugiarse en su pureza, pues sólo ella puede revestirla en parte.
Nada hay más puro que una idea desnuda.
Y aunque la mayor parte de las veces se muestra tal cual es, en muchos casos la idea pura es sólo una abstracción, una mera proyección de algo latente dentro de nosotros mismos, algo que en ocasiones ni sabemos qué es. Y entonces, evoca involuntariamente, per se.
En el segundo caso, cuando a la idea le gusta jugar con el lector, entonces se convierte en un ejercicio de estilo, un manual de seducción en toda regla.
Su desnudez es entonces falsa limitación y se convierte en su mejor arma, pues la utiliza como una cortina de humo para sorprender al lector, tomando de sí misma su esencia, aquello que la hace pura, única, para moldearlo hasta crear un disfraz, o muta en otra idea como por arte de magia.
Pero ya sea mediante desnudez o picardía, si a la idea le apetece seducirnos, lo conseguirá.
Tan sólo necesita escoger la forma correcta. Y es que hasta a las ideas les cuesta ganar desnudas.

La razón estúpida

(microrrelato inédito)

Pensábamos que era posible que los casquetes polares se derritieran, que la tierra entera se viese sometida a continuos y poderosos terremotos y que el aire se volviese irrespirable, pero debíamos intentarlo.
Y nos equivocamos. Porque pensábamos correctamente.

Instinto natural

(microrrelato inédito)

El comisario de policía Francisco Pérez tuvo siempre un fino instinto para los asesinatos.
Por eso nunca le pillaron.

El de la 302

(microrrelato inédito)

―¿Y tú quién te crees que eres para llamarme loco? ¿Sigmund Freud? ―contestó indignado al paragüero.

Microrrefrán

(microrrelato inédito)

Los microrrelatos, si hiperbreves, dos veces breves.

En un instante

(poesía inédita)
(tienes un vídeo con el poema recitado un poco más abajo)

En un instante,
como nace y muere todo,
mi mirada se cruzó con tus ojos y supe,
con certeza de no equivocarme,
que ya no había amor entre nosotros.
Tan dolorosa revelación
provocó un espasmo en mi semblante,
y tú me preguntaste:
¿Qué te pasa, corazón?
Callé un instante, dos,
y con sonrisa de hipócrita cobarde
te respondí: Nada, mi amor
y seguí amándote.

Presagios de viaje VI

(del poemario inedito "Presagios de viaje y Otras muertes")

A veces nos damos de bruces con la verdad
y nos asustamos o nos enfadamos
por lo inoportuno, por lo sorpresivo.
A veces, si la vemos llegar,
nos cambiamos de acera rápidamente
para evitar su zarandeo
o el despertar de la conciencia.
Cerramos los ojos ante su presencia,
o aceramos la mirada con superioridad
como si tuviéramos delante a un pobre
que nos pide, con ojos arrasados de lágrimas,
algo de misericordia o comprensión.
Apretamos el paso hasta alejarnos lo suficiente
y luego procuramos olvidarnos de sus razones,
del motivo para su existencia,
su presencia en este instante,
y hacemos ver que no la hemos llamado,
que ha sido un error,
y la acallamos en el pozo ciego de la mentira.
La hundimos en el fondo oscuro
con nuestras propias manos
hasta que se calla,
hasta que rendida alza una mano
desde debajo del agua pidiendo tiempo,
que la escuchemos,
o nos dice que de acuerdo,
que se marchará por donde ha venido.
Aunque a veces no cede,
no acepta nuestro silencio,
nuestra cobardía,
y entonces apretamos
las manos sobre su cuello,
la hundimos más en las aguas negras del pozo,
de nuestro pozo,
y la matamos con manos desnudas
para seguir viviendo en la mentira.

Cuando despiertan los campos

(del poemario inédito "Estertores")

Cuando despiertan los campos
ante las luces del coche,
para volver a dormirse
una vez los sobrepaso…
Cuando el mundo es algo etéreo
más allá de la cuneta,
al saltar en una curva
la luz de la carretera…
Cuando sólo se oye el viento
que entra por la ventanilla,
cuando la bajo y me enciendo
un cigarrillo en silencio…
Cuando no existe otra luz
que la que vierten los faros
y la vida es sólo rastro
de algún recuerdo confuso…

… entonces quiero salirme
de la angosta carretera,
apagar motor y faros,
y tumbarme sobre el suelo
de la noche entenebrada,
del silencio, de la nada,
y, tras algunas caladas,
cerrar los ojos, dormirme
hasta que todo despierte
con la nueva luz del alba.

Las nubes bajas y negras

(del poemario inédito "Estertores")

Las nubes bajas y negras
cubrieron la faz de la tierra
como tapa de ataúd,
negando a mi alma la luz
que la auxilia en las tinieblas.
Lloraron lágrimas de ángeles
que ya no recuerdan a Dios;
lluvia fina como filo de guadaña,
fría como diablo sin corazón
y espesa como mortaja.
Un viento cálido e infecto
mudó el mundo en purgatorio,
y mis pulmones ansiosos
boquearon entre acezos.
Luego vino falsa tregua
cuando cesaron las lágrimas,
porque brotando del suelo
una niebla ciega y pálida
reptó hasta mi frágil razón
y le inyectó su veneno.

Desde entonces, mis versos lloran
con el llanto frío del infierno.

Cruce de destinos

16-ene-2009

(microrrelato inédito)

Jack el destripador saca el cuchillo de su maletín.

“Sabía que no tendría que haber salido esta noche.”
—No me hagas esto, por favor –solloza Laura–. Sabes que te quiero.
—¡Ahhh! –grita aterrorizada la mujer al ver el cuchillo.
“Ese imbécil de Jaime… ¿Qué ha sido eso?”
—Sabes que yo te quiero y… espera… me ha parecido oir un grito.
—¡Vas a morir, puta!
Eva palidece de terror.
—¡¿Quién anda ahí?!... No, no es a ti, cariño.
Jack detiene el cuchillo en el aire. Parece que alguien ha oído el grito de la prostituta.
—¿Qui… Quién anda ahí? –repite Eva.
—¡Que te esperes te digo, coño! ¡Intento escuchar! –le grita a su novio.
Jack no adivina de dónde vienen las voces. Meredith aprovecha su confusión para huir.
—¡Vuelve aquí, zorra, no he acabado contigo!
Eva escucha sumida en la ansiedad, incapaz de reaccionar.
—¡He llamado a la policía, cabrón!... ¡Que te calles, imbécil! –y cuelga.
Jack huye corriendo del callejón.
Eva abre nerviosa el cajón de la mesita de noche, saca un bote de Valium y se toma dos píldoras de golpe.
Laura deja el móvil sobre la cama y sale al balcón. No se oye nada.
Ya en casa, Jack se prepara un whisky y repasa su plan para intentar averiguar en qué ha fallado. Al cabo, se queda dormido en el sillón orejero.
Eva nota cómo se le van cerrando los párpados. Coge dos mantas del armario, se va al lavabo y se cierra con pestillo. Cubre con una manta el fondo de la bañera y se envuelve con la otra. Sedada y hecha un ovillo se acaba durmiendo.
Laura lleva un buen rato sin oir nada y empieza a coger frío. Duda si llamar a la policía pero ¿qué les va a decir, que ha oído gritos? Además, por lo que parece la chica ha logrado huir.
Se tumba en la cama y le manda un sms a su novio: “stoy bem. a sdo 1 flsa alrm. mñn t cto. TQM. bss. Lauri.”
Luego enciende la tele, y al poco se queda dormida arrullada por la voz del presentador del teletienda.

Nota del narrador: Nunca despertarán. Sólo han sido personajes descartados para una novela, latidos fugaces de creatividad en la mente de un escritor.

Higiene mental

(poesía visual inédita)

Despedida

(poesía inédita)

¿Qué no lloraron tus ojos,
qué tus labios no maldijeron,
cuando tu amor se fue, con un portazo,
llevándose con él todos tus sueños?

La estrella

(poesía inédita)
(tienes un vídeo con el poema recitado un poco más abajo)

Yace en mi mano,
no-muerta,
aunque ella no lo sepa.
Es apenas un grano de arena negro
consumido por su propio deseo.
Despertó al sentirse existir
y al sentirse fue más bella,
pero no fue más.
Ardió su voluntad como una tea
y explosionó y tomó consciencia.
Despertó del letargo que duermen
las almas no-muertas
y alumbró con su pasión
una porción de espacio.
Ahora ya no brilla.
Yace en mi mano mi niña,
mi estrella,
y duerme el sueño
de la materia no-muerta,
que sólo toma consciencia,
despierta,
al sentir que es,
al sentir su existencia,
sin sospechar que ya era ser
por y a pesar de su materia.

A un solo click


(poesía visual inédita)

En el ocaso

(microrrelato inédito)

A la sombra alargada del hombre dormita el cuervo.

Un caballero de quince años

(microrrelato inédito)

Estaba sentado al borde de la cama, limpiando con un paño húmedo el sudor del cuerpo moribundo que luchaba por sobrevivir.
El agonizante abrió poco a poco los ojos.
―¡Oh, mi noble Sancho! Eres tú. Siempre a mi lado, procurando por mí. Eres el mejor escudero que jamás tuvo caballero alguno.
Los ojos del cuidador brillaron bajo la débil luz que alumbraba la habitación cuando las lágrimas empezaron a aflorar a sus pupilas.
―Mi fiel Sancho… ―continuó―. Debes cuidar de Rocinante ¿me lo prometes? Y dile a Dulcinea que siempre… ―ladeó la cabeza y vio a una mujer algo apartada de la cama, medio en penumbra―. ¡Mi amada Dulcinea, habéis venido! No sabéis cuan gratificante es para mi corazón que os halléis en mi alcoba de muerte. Sabed que os amaré por toda la eternidad.
―Miguel, ¿por qué habla así? ―dijo la mujer visiblemente asustada.
―Shhh… ―le respondió el hombre―. Está delirando.
―¿Delirando? ¿Eso pensáis, mi fiel Sancho? ¿Acaso sufro de fiebres que enajenen mi razón? Tú sí que delirabas cuando confundiste los gigantes con molinos, así que no cuestiones ahora mi juicio.
El llamado Sancho le miró entristecido. Por desgracia, no tenía fiebre.
―Sabed que…
Pero nada más dijo, pues murió en aquel instante.
Miguel lloró sobre el cuerpo cubierto de heridas de su hijo y odió con todas sus fuerzas los libros de caballerías, al instituto, al Consejo Escolar, al plan de estudios y a sus lecturas obligatorias y se prometió que lo primero que haría tras el entierro sería ponerles una demanda por obligar a leer El Quijote a un chico tan influenciable.

"La marca del lobo" en Action Tales

11-ene-2009

Nueva colaboración en una página de internet, en esta ocasión para la revista "Relatos Salvajes" de Action Tales.
Su webmaster me contactó para pedirme diversos relatos fantásticos que tengo colgados por la red, sobre todo en Los Manuscritos Perdidos, un webzine electrónico de Fantasía Heroica que ya hace años que no actualizo pero que sigue colgado en Dreamers.
Aparte de relatos propios hay de autores de reconocido prestigio así como manuales para aprender a escribir, galería de imágenes, etc. De todo un poco.
Para el número 4 de "Relatos Salvajes" han tomado el relato "La marca del lobo", un texto que también ha sido teatralizado en un programa de radio y que además se ha convertido en un proyecto para álbum de cómic.
El relato tiene ya sus años, así que pido algo de clemencia.

Curso de Guión de Cómic de la Junta de Castilla y León

04-ene-2009

ppppppDel 14 al 24 de julio de 2008 tuve el placer de impartir un Curso de Guión de Cómic en la Residencia Juvenil Arturo Duperier de Ávila, junto al también guionista David Carbajal.
El curso formaba parte de los Cursos de Arte Joven comentarioque organiza la Dirección General de Juventud de la Junta de Castilla y León y por ello recibimos la visita de su director general, Sergio Montoya, que vino acompañado de la jefa territorial de Familia e Igualdad de Oportunidades, Mari Ángeles Ortega.
El representante de dibujantes David Macho fue el encargado de dar la charla inaugural a los participantes en el curso y el dibujante Bruno Redondo nos visitó durante el fin de semana del 18 para dar una charla sobre su experiencia acerca de la colaboración guionista-dibujante y una clase sobre coloreado digital.
La propuesta fue interesante ya desde sus inicios pues la oferta consistía en impartir un curso de guión de cómic de 45 horas repartidas en diez días.
De guión. 45 horas.
Si ya existen pocas posibilidades de impartir un curso exclusivo de guión de cómic (todas las clases que he impartido sobre guión de cómic han sido integradas en cursos tipo Cómo hacer un cómic) la oportunidad de tener 45 horas para ello resultaba casi ciencia ficción.
El temario fue bastante completo (nos lo pudimos permitir) pero lo mejor de todo fue que no se limitó a las horas lectivas. Todos los alumnos (excepto un par de chicas que creo se apuntaron sin saber muy bien dónde se metían y que duraron 24 horas) vinieron con las ideas muy claras y con la intención de absorber conocimientos sin parar. A las horas de clase oficiales se añadieron charlas informales entre clase y clase, tertulias a las horas de las comidas, mesas redondas en la cafetería de enfrente de la residencia por las tardes, proyecciones en la sala de audiovisuales con su posterior tertulia por las noches… ¡Pero si la clase de Bruno sobre coloreado digital duró varias horas y acabó de madrugada! En fin, una maravilla.
Por si ello fuera poco, ninguno de los alumnos tenía grandes conocimientos sobre comics, lo cual, si bien dificultaba la explicación de muchos términos (que igualmente se tenían previsto dar pues no puedes presuponer conocimientos en un curso en el que no se pide formación previa) permitió que todos ellos pudieran ir asimilando los conceptos desde la base y progresivamente.
Y además, fueron mayoría de mujeres. Para que luego digan que las mujeres no se interesan por el cómic.
Quisiera aprovechar este mensaje para dar las gracias a los alumnos del curso por su encomiable actitud hacia la materia y su gran participación en todas las clases (incluso en las más teóricas).
Así pues, gracias a Luna, David , Miguel, Sara, Sandra, Galder, Verónica y Ana.
Gracias a todos, de verdad, porque fuisteis la principal razón del gran sabor de boca que nos llevamos todos los profesores. (Fue un placer poder volver a saludar a un buen número de vosotros en Expocómic).

PS: Antes de este curso se dio otro de iniciación al cómic, que impartió el célebre dibujante David Aja, recientemente galardonado con el prestigioso Eagle Award por su trabajo en Iron First de la editorial Marvel.

El incrédulo *

26-dic-2008

(microrrelato inédito)

Cuando despertó, la modelo seguía allí.


* Un homenaje a El dinosaurio de Augusto Monterroso.

Falsa paradoja

(microrrelato inédito)

Su madre siempre le había respondido con evasivas o vaguedades acerca de quién era su padre.
Que si había sido un ladrón que se había colado en la casa y la tomó mientras dormía, aunque según ella nunca supo qué le habían robado. Que si había sido un violador, aunque su madre dijo que nunca fue forzada y se entregó voluntariamente a aquel extraño, nunca supo muy bien por qué… Vamos, que ya sólo faltaba la versión del ángel para explicar su embarazo.
Por eso, desde pequeño, tomó la resolución de ahorrar cuanto pudiese hasta poder pagarse un viaje al pasado para averiguar la verdad por sus propios medios.
Ahora, a sus treinta y cinco años, está de nuevo en el que fue su hogar hasta que lo abandonó, recién alcanzada la mayoría de edad.
Es medianoche de una bochornosa noche de agosto.
Coge la llave de debajo del felpudo y abre la puerta principal. La casa se diferencia poco de como la recordaba de su infancia. Cruza el comedor, que por aquel entonces no tenía televisor, y se sienta en un rincón de la sala, a la espera de que llegue su futuro padre.
Pasan los minutos, después las horas, y al final el silencio y la penumbra hacen que se quede dormido.
Se despierta sobresaltado, desorientado en los primeros momentos y mira su reloj cuántico: las tres y media.
Después de maldecirse entre susurros airados, se pregunta si ya habrá perdido la oportunidad de saber quién fue su padre y de saber qué hacía esa noche en la casa.
Luego, se dice que habría oído algo y piensa que es posible incluso que su padre esté ahora mismo yaciendo con su madre.
Se levanta del rincón con dificultad, pues tiene los huesos y músculos entumecidos y se dirige en silencio al dormitorio.
Pega la oreja a la puerta para intentar escuchar sonidos que provengan del interior, pero no oye nada. Gira el picaporte suavemente y asoma la cabeza por la abertura. No parece haber movimiento alguno.
Tarda un tiempo en adaptar la vista a la leve claridad que se filtra por las espesas cortinas, proveniente de las farolas de la calle.
Cuando ve a su madre durmiendo desnuda sobre la cama, su cuerpo voluptuoso perlado de sudor, sus pechos grandes, perfectos, con los pezones apuntando al techo, su vello púbico recortado sobre el monte de venus como suave terciopelo, los turgentes muslos entreabiertos mostrando su sexo depilado y rosado, y nota la erección entre sus piernas, sabe que nunca tuvo padre.

Flema británica

(microrrelato inédito)

Sir Richard Sawford pendulaba al extremo de una soga.
El inspector de Scotland Yard le quitó la nota de suicidio de entre los dedos engarfiados y la leyó:

Yo, Sir Richard Sawford, último socio del Club de los Suicidas,
en arreglo a nuestros estatutos y más en concreto a los artículos 3.2 y 8.5 que dictaminan respectivamente que “El Club de los Suicidas no podrá estar constituido por un sólo miembro durante más de seis meses” y que “La única forma honrosa de disolución del club es a través de la muerte de todos sus socios”, disuelvo el club mediante mi suicidio.

Sir Richard Sawford.
Presidente del Club de los Suicidas.

La lechuga que no sabía refranes *

(microrrelato inédito)

El año había sido poco lluvioso y las lechugas tenían un aspecto lamentable. Aún así, el campesino se dispuso a cortar una de ellas, pues por culpa de la mala cosecha su familia estaba hambrienta.
―No, por favor, no me comas ―le gritó la lechuga cuando se disponía a cortarla. El campesino no salía de su asombro. ―Soy una lechuga mágica y si me salvas la vida te prometo un arcón lleno de oro, manjares exquisitos para tu familia, una casa en...
El campesino guardó la navaja, metió la lechuga en un cesto y se la llevó a casa.


* o Más vale lechuga en mano...

Corporativismo

(microrrelato inédito)

En cuanto Jesús dijo Quien esté libre de virtud, que tire la primera piedra se dio cuenta de su error: la mujer fue lapidada.
Por suerte, los evangelistas eran todos amigos suyos.

Buenas intenciones

(microrrelato inédito)

Quería escribir una novela, pero sólo disponía de unos segundos, así que escribí este microtexto: Quería escribir una novela, pero sólo disponía de unos segundos, así que escribí este microtexto: Quería escribir una novela, pero sólo disponía de unos segundos, así que escribí este microtexto: Quería escribir una novela, pero sólo disponía de unos segundos, así que escribí este microtexto: Quería escribir una novela, pero sólo disponía de unos segundos, así que escribí este microtexto:

Preludio a "El dinosaurio", de Augusto Monterroso

(microrrelato inédito)

Mientras dormía, soñó que despertaba.

El arquero

(microrrelato inédito)

Hace viento, y Guillermo tensa el arco con todas sus fuerzas para evitar una posible desviación de la flecha.
Su hijo confía en él, aunque no puede evitar tener algo de miedo, lo que casi hace que se le caiga la manzana que sostiene sobre la cabeza.
Guillermo también tiembla por la responsabilidad pero aún así se concentra al máximo y suelta la cuerda.
La flecha vuela veloz en dirección a la manzana, pero desciende un poco en su trayectoria y se clava profunda en el cráneo del chico, que muere al instante.
De rodillas, abrazado al cuerpo exangüe de su hijo, Guillermo llora desconsolado mientras lamenta no apellidarse Tell.

Simbiosis

(microrrelato inédito)

Cuando llegué al cielo no hallé ni rastro de Dios. No es que esperase encontrarlo, pues era ateo, pero tanto se había hablado y escrito sobre Él y eran tantos los fieles que creían en Su existencia, que no pude evitar sentir una pequeña decepción al ver, mas que no existía Dios, que no existía nada que se le pareciese.
Así que me construí un trono con lo que recogí por aquí y por allá y me dispuse a ocupar Su lugar. Ahora vivo una vida eterna regalada gracias a los fieles que van llegando al Más Allá.
Por favor, no me juzguen muy rápido o muy duramente. Sólo cumplo una función.
Como todos y todo en este universo.

Siempre hablé del alma desde el alma

(del poemario inédito "Presagios de viaje y Otras muertes")
(tienes un vídeo con el poema recitado un poco más abajo)

Siempre hablé del alma,
desde el alma.
Mis versos, mis sentimientos,
mi dolor, mi grito angustiado,
siempre desde el alma,
siempre reflejo del alma.
¿Y mi cuerpo?
Allí mi corazón,
palpitando impertérrito,
ora deprisa, ora más lento
por las visicitudes del alma,
pero siempre latiendo.
¿Y mi mirada?
Allí mis ojos,
a veces llorando, a veces riendo,
siempre mirando,
girando inquietos,
o cerrados hacia el dolor,
el dolor que nace del alma.
¿Y mis manos?
Siempre firmes,
sujetándome al mundo,
asiendo la pluma,
verdadera voz de mi alma
sobre el papel en blanco.
¿Y mis piernas?
Fuertes, sufridas,
resistentes a toda una vida
como una buena madre,
cargando con la losa
que lleva mi alma a la espalda,
cargando con su muerte a cuestas.
¿Y mi sangre?
Siempre corriendo,
incansable,
en un aburrido circuito
que recorre abnegada,
sin pedir cuentas a nadie,
pues no se llora cuando se trabaja.
Llevando en su regazo
el ansia de mi alma,
el crepitar de su fuego blanco
que quema más que la nostalgia,
que su deformado pasado.
¿Y mis pulmones?
Ni un solo día han dejado de respirar,
de nutrir de oxígeno mis músculos,
y mi grisáceo cerebro
—en todos los sentidos—
y callados y en silencio
me han mantenido con vida
para que escriba los versos
nacidos de mi alma enfermiza.
Y a todo esto ¿y mi alma?
Aquí está, arrogante,
pensando que vive por sí misma,
que es en sí misma esencia de vida,
que es, aun sin cobijo de carne,
algo tangible.
Sin dar las gracias al corazón,
a los ojos, a las manos,
a las piernas, a la sangre,
y a los pulmones.
Pobre ignorante,
sin ellos no tendrías lágrimas.
Pero cuidado, que aun así nada te piden.
Están allí sin que tú ni yo se lo pidamos,
como un buen amigo, el eslabón
invisible en el engranaje,
o un simple tornillo.
Mira, aprende y agradece
y regálales estos versos,
hazte materia,
hazte carne a través de ellos
aunque sólo sea en un poema.
Porque el corazón te da tiempo,
la mirada el color y la luz del mundo,
las manos un púlpito contra el silencio,
las piernas, anclaje y unión a la vida,
la sangre, la fuerza para tu rabia,
y los pulmones, aliento.

Todo empezó al finar el día

(del poemario inédito "Estertores")
(tienes un vídeo con el poema recitado un poco más abajo)

...Todo empezó al finar el día,
como siempre. Con el ocaso,
el rojo del infierno se desparramó
sobre el limo de mi pasado.
...Agarré la botella de whisky
y me serví un trago largo
—siempre en vaso, nunca a morro,
por no sentirme un borracho—,
y al echármelo al gaznate
en el alcohol se ahogaron
los fantasmas más queridos.
...Flotaron en el estómago
—ocultos a mi vista, que no a mi conciencia—,
sus esqueletos descarnados
por el ácido. Cerré los ojos
y ardieron sobre mis párpados
los recuerdos infatigables de ayer.
...Y así,
agotado, vencido y angustiado,
dormí el sueño de los prófugos
de sí mismos, de los réprobos
que recorren, noche tras noche,
la laguna estigia a nado.